rentame es una plataforma de intermediación entre personas que alquilan bienes muebles. rentame no es propietaria de los bienes ni parte del contrato de locación entre las personas usuarias.
Todo alquiler incluye el respaldo rentame, obligatorio, a cargo de quien alquila: un porcentaje del alquiler (con piso y techo en pesos) que se cobra junto con el alquiler y se destina íntegramente al fondo de garantía.
Además, quien alquila autoriza una franquicia: una retención sobre su tarjeta por el porcentaje del valor de reposición que fijó el dueño, informado antes de pagar. La retención no es un cobro y se libera al finalizar el alquiler sin reclamos. Ante un daño reconocido, la franquicia es el máximo que se le descuenta a quien alquiló por vía de esa retención; ello no limita su responsabilidad frente al dueño por la falta de devolución del bien.
Qué cubre la garantía. Ante un daño reconocido con el acta de entrega y de devolución, se captura de la retención lo que la evidencia sostenga, hasta el monto retenido. Esa retención es el respaldo: no hay ningún otro fondo detrás.
Hasta cuánto. Hasta el monto que el dueño eligió retener, entre 0% y 50% del valor de reposición del artículo, informado antes de pagar. Si el dueño eligió 0%, no se retiene nada y asume todo el riesgo.
Qué NO cubre. rentame no cubre con plata propia ningún daño, robo ni falta de devolución. Por encima de lo retenido, la diferencia se la reclama el dueño a quien alquiló, con el contrato firmado entre las partes, el acta, las fotos y la identidad validada de la contraparte, que rentame entrega como expediente.
Excedente. Todo lo que exceda la retención queda entre el dueño y quien alquiló. rentame no es parte de esa obligación y no la garantiza.
rentame no es una aseguradora. rentame es un intermediario que valida la identidad de las partes, retiene la garantía sobre la tarjeta de quien alquila, genera el contrato entre ambos y conserva la evidencia del estado del bien. No asume el riesgo económico del alquiler, no ofrece cobertura ni seguro, no está sujeto a la Ley 20.091 ni supervisado por la Superintendencia de Seguros de la Nación.
Cada alquiler tiene su contrato de locación de cosa mueble entre el dueño y quien alquila, con el nombre legal y el documento de las dos partes tal como surgen de la validación de identidad. Quien alquila lo acepta al reservar, con el texto completo a la vista (queda registrada la fecha, la IP y el navegador), y las dos partes lo firman al entregar, sobre el acta de entrega. El texto se guarda congelado con su huella SHA-256: si más adelante cambiamos la plantilla, los contratos ya emitidos siguen diciendo lo que decían. Las dos partes lo pueden descargar en PDF desde la pantalla del alquiler, en cualquier momento y también después de terminado.
rentame no es parte de ese contrato: interviene como intermediario, valida las identidades, procesa el pago y conserva la evidencia. Quien alquila responde ante el dueño por el bien mientras lo tenga.
La entrega y la devolución se documentan con un acta firmada por ambas partes con fotos tomadas en la aplicación. Sin acta de entrega, la cobertura se limita al 30% del valor declarado.
Según la política elegida por el dueño (flexible, moderada o estricta). La tarifa de servicio no se reembolsa. Si cancela el dueño, se reembolsa el 100%.
Los acuerdos realizados fuera de rentame no tienen franquicia, retención ni respaldo ante reclamos.
Ver política de privacidad. Los documentos de identidad se conservan cifrados y se eliminan a los 180 días, conservando solo el resultado de la verificación.
alquiler entre personas con garantía y respaldo · Gran Mendoza